La Terapia De Regresión o TDR
Es una técnica psicoterapéutica, holística y transpersonal, que abarca las dimensiones física, emocional, mental y espiritual. Destaca por la profundidad de su abordaje, las vívidas experiencias de las/os consultantes y los efectos terapéuticos que alcanza. Se busca que afloren las experiencias no resueltas del pasado, guardadas en el inconsciente, para liberarlas, trabajarlas y sanarlas a través de acciones terapéuticas generales y específicas. Como resultado, la persona podrá vivir más libre y plenamente en el presente, resignificando sus experiencias de vida y avanzando en su proceso vital actual.
La Sesión
Una sesión de TDR consiste en que el consultante se tienda en un sillón o alfombra, que el terapeuta se siente a su lado y por medio de indicaciones, consignas, instrucciones, la persona ingresa paulatinamente a lo que llamamos un estado expandido (ECC) o no ordinario de conciencia (ENOC).
No se usa hipnosis, no se está a merced del terapeuta, la persona está consciente durante toda la sesión y es siempre quien tiene el control último sobre el desarrollo de la experiencia y la sesión.
Premisas
A modo de supuesto para el desarrollo del trabajo con TDR, no como creencia o requisito para realizar la terapia. Suponemos que existe el «Alma» como algo que anima y habita el cuerpo.
Características del Alma, como la «Atemporalidad», no existe el tiempo; así algo que paso hace 1 año, 20, 50 o 500 años sigue activo o pasando. La «Multimendisionalidad» como la posibilidad de estar en una o muchas experiencias al mismo tiempo, experimentándolas el Alma como si fuera la misma experiencia. La «Fragmentación» del Alma (perdida del Alma), como la posibilidad de que parte de nuestra energía vital, salga expedida del cuerpo, frente a situaciones difíciles o muy traumáticas. Todas ellas conducen a que quedemos «Atrapadas/os» en estas experiencias.
Por lo anterior en la TDR buscamos que la/el consultante reviva estas experiencias difíciles, haciendo consciente sus reacciones físicas, emocionales y mentales, rescatando material desde su inconsciente al consciente, para consecutivamente por medio de la «Abreacción» de las experiencias, liberar el atrapamiento psíquico y energético en el que se encuentra, buscando a la vez recuperar la mayor cantidad de energía vital posible.
Los beneficios principales de esta praxis terapéutica son:
- Alivio del sufrimiento emocional y psíquico
- Mejora y equilibrio del estado anímico.
- Desbloqueo e incremento de tu energía.
- Mejora en las relaciones personales y del entorno.
- Mayor conocimiento y conciencia de uno mismo (ipseidad)
¿Por qué recordar?
Entender que soy un resultado de mi pasado, que mi pasado me construyó, que lo que vivo hoy es una consecuencia de mis acciones pasadas, de mi línea genealógica (padres, abuelos, otros), de mi infancia, mi gestación, mis vidas pasadas, de la comunidad en la que participó, la ciudad, el país donde habito.
Recordar me trae la posibilidad de reparar y aliviar mi pasado. Si quiero un presente y un futuro distinto, debo ir a mi pasado, resolver y reconciliar lo más posible, de lo contrario mis vivencias presentes y futuras solo estarán repitiendo mi pasado.
La palabra “recordar” en su etimología tiene sus raíces en «re» (otra vez) «cordis» (corazón), que viene a significar “volver a pasar por el corazón”. Por lo tanto, lo que hacemos en esta terapia es traer y unir las memorias del pasado, pasarlas por el corazón, ligarlas a mi actual experiencia de vida, para integrarlas finalmente a la luz de una mayor conciencia.
La Sesión de Terapia Regresiva.
- Tiene una duración de 2 horas.
- Se puede realizar la sesión en modalidad presencial u online, por video llamada.
- Al finalizar la sesión se entrega un audio con la experiencia realizada en consulta.
- Se aconseja vestir con ropa cómoda
- Se aconseja descansar después de una sesión
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